4 Enero, 2011

A un año de la partida de Sandro

Mimosa

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Porque mi amor es tan grande… que nada lo define

 “Lenguaje que se escapa en palabras sin sentido, y todo cuanto diga absurdo habrá de ser, porque mi amor es tan grande que nada lo define, ni cuanto tú conozcas ni puedas conocer” … la letra de “Sin Sentido” sigue, y habla de un amor que partió y que deja un vacío difícil de llenar.  De esos que duelen, que marcan el alma. Lo que Sandro tal vez nunca supo es que esa letra a la que él le daba vida y le imprimía pasión allá por la década de los 70, podría reflejar a ese amor tan grande y tan difícil de definir que le siguen regalando sus seguidores, a un año exacto de su muerte.

Y por ese amor, precisamente, hoy cientos desfilarán en el cementerio Gloriam, de Burzaco, donde descansan sus restos desde el 6 de enero, y otros tantos se congregarán en la parroquia Sagrada Familia, de Banfield, sede religiosa ubicada en Maipú y Pueyrredón, y en la cual según confirmaron sus “nenas”, esta tarde a las 19, se oficiará una misa en su memoria.

Sandro, se fue 4 “Es como que todavía no caemos. Quien realmente  conoció a Sandro personalmente sabe qué clase de persona era, sus virtudes, sus principios, era un hombre de bien.  Era muy buena persona y lo extrañamos”, señaló Liliana Dagalo, miembro del club de fans del cantante que fue un hito en toda América, y que eligió a Banfield como su lugar en el mundo. Allí vivió 40 años de los 64 que duró su vida.

No hubo ningún otro artista que en el día de su cumpleaños le abriera la puerta de su casa a sus fans.  Para afuera era Sandro , para nosotras, era Roberto”, recordaron miembros de su club de fans.

Sandro fue reconocido como canta autor, productor, actor y galán. Fue uno de los más significativos del Siglo XX.  Su poder de seducción era un imán para miles de adolescentes y jóvenes del país y de América, que también lo hicieron suyo.  Y esa euforia que se expresaba a fines de los 60 cuando apareció ese muchacho de ojos negros y patillas al mejor estilo Elvis, fue la que no se aplacó con los años. Las canas encontraron al Gitano y a sus nenas, a él tan idolatrado como siempre, a ellas igual de enamoradas.  “Cuando hago los movimientos sensuales en el escenario siento que abajo, en la platea, deben de haber 450 mil ratones corriendo carreras. ¿Qué miran esas chicas? ¿Qué necesidades tienen? ¿Qué vacíos? Me intrigan”, decía el Gitano en 2006, cuando la muerte todavía estaba lejos.

“Anécdotas recordamos muchas. En los recitales era una persona con mucha alegría, era de buscar a la gente para que le digan cosas, provocaba, en el buen sentido, para que uno le tirara palabras”, señalaron desde su club de fans.

Sandro "se fue" Roberto Sánchez, Sandro de América, el mismo que tuvo que dejar sus estudios a los 13 años para ayudar en la economía de la casa, y que unos años después supo llenar el Madison Square Garden (uno de los estadios más importantes del mundo, ubicado en New York), murió un día como hoy, el año pasado, ante el desconsuelo de miles y miles de fans que hasta último momento rogaron por el milagro. La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica que padecía, le dijo basta a su vida, pero dió comienzo a la leyenda.

Hoy, seguramente, volverán las flores al paredón de la vieja casona de la calle Berutti, y no vale intentar un análisis del por qué. Hay amores que simplemente son indefinibles.

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